Sobre este episodio
La pandemia fue un experimento colectivo involuntario. El mundo entero detuvo su marcha, miró hacia adentro y, durante unos meses, todo pareció posible. Los cielos se limpiaron. Las ciudades enmudecieron. Las familias se juntaron o se separaron para siempre. Nadie quedó igual.
Este episodio nos traslada a dos utopías de ficción, una televisiva y otra literaria, en donde la humanidad ha cambiado para siempre. En una nos trasladamos a un futuro lejano donde el hambre y las guerras han desaparecido gracias a la ciencia y la cooperación. En otra nos quedamos en un presente alternativo donde un descubrimiento asombroso provoca un cambio en la vida de todos los humanos, dotándolos de recursos infinitos y el nacimiento de una nueva era de exploración de nuevas tierras.
Las utopías son, por definición, inalcanzables. Pero eso no las hace inútiles. Al contrario, nos muestran un horizonte hacia el que dirigirnos, aunque solo sea para no perder de vista lo que queremos y lo que no queremos ser.